Al Lector

Estimado, lector: Lo que aquí le voy a narrar en este escrito, es bastante horripilante... Por lo cual le recomiendo, que si usted padece de nervios... ¡Por favor, no lo lea!

Créame, que esto no fue nada imaginario y que me ha hecho sufrir mucho... Ya que fue demasiado espantoso, lo que viví. en este sueño.

También quiero decirle, que en el 1979 lleve el escrito de este sueño, al periódico de "La Opinión" en los Ángeles California.

Allí me atendió mi siempre recordado amigo, ya fallecido... El señor: Antonio Méndez... Él me hizo el favor, de publicarlo en una de las páginas de ese Periódico..."La Opinión"

En ese tiempo, el señor Méndez ya era bastante entrado en años... Creo que contaba con los 80 años de edad... Pero él era un hombre, que se notaba que tenia muchas ganas de vivir y terminar unas cosas que deseaba publicar antes de morir...

Bueno, en ese entonces él mismo me hizo ese comentario... ya que todavía trabajaba, en la redacción de ese periódico de "La Opinión".

El señor Antonio Méndez, quiso redactar y publicar este escrito de mi sueño, como si fuese una revelación de lo que había sucedido en un campo de concentración en los tiempos de guerra en Hungría.

Bueno, realmente yo no sé donde sucedió... ni si fue una revelación de algo que sucedió o que estaba por suceder... ¡Ojala, que no! Pero quizás algún día, alguien pueda saber el verdadero significado de ésta narración... y pueda hacer una oración para rogar por las almas que como éstas sufrieron, o sufren, en este mundo de los vivos...

Bueno, este fue el triste y horrible sueño que tuve...

En una noche del mes de febrero, del 1977. Créame que lo recuerdo muy bien, aunque ya han pasado muchos años desde ese entonces...Por este motivo, este como otros sueños que he tenido, los escribo enseguida que despierto... para después poderlo contar tal y como lo soñé.

Sinceramente,
Eva Soto


"Sueño Siniestro"


En este sueño yo me encontraba entre un grupo de personas,a las cuales jamás había visto antes en mi vida.

Estábamos todos, como si estuviéramos en una excursión por un país completamente desconocido.

Yo me sentía muy alegre, ya que nunca había visto cosas tan maravillosas como las que allí se veían.

Los edificios eran de una arquitectura fantástica y todos caminábamos hablando y riéndonos, mientras que disfrutábamos de todo aquello tan hermoso a la vista de los que íbamos en la excursión... Aunque yo no sabía el por qué presentía una extraña sensación, de que algo malo me sucedería.

¡De pronto me quede sorprendida, al verme de pie frente a un edificio muy esplendoroso...Como nunca me imagine, que pudiera existir! Así como también pude notar, que era inmensamente alto...

Bueno, les digo que era tan alto, que no se podía contar cuantos pisos tenía.

Yo me quede fascinada, mirando cada detalle de lo que tenia frente a mi... Era tan maravilloso, todo el edificio... Las ventanas eran de madera finamente talladas, al igual que la inmensa puerta que cubría la gran entrada.

En realidad, no sé el por qué sentí tanta curiosidad por entrar en ese hermoso edificio... Yo camine hacia la gran puerta, con la intención de abrirla... Pero una de las personas que venían en el grupo al ver mi intención, enseguida se me acercó diciéndome:

    -¡No, no entres ahí... No, te conviene! ¡Además, ese edificio es sólo para gente de dinero! ¡No te permitirán, la entrada!
Yo, haciendo caso omiso a su advertencia le conteste:

    -¡Púes yo entraré, de todas maneras! ¡Quiero ver todo, lo que hay dentro del edificio!

Diciendo esto me aparte del grupo, abriendo la inmensa puerta de madera tallada.

Después entré y cerré la puerta tras de mi, encontrándome de repente dentro de un elevador el cual parecía subir a otro piso...

Cuando se detuvo, en uno de los pisos... No supe el por qué me salí del elevador cautelosamente,encontrandome frente a unos pasillos inmensamente largos y anchos... Casi al momento me quedé toda sorprendida, al ver todo lo que allí yo estaba mirando...

Sí, todas las paredes por dentro de aquellos inmensos pasillos eran de mármol color gris claro y al final se veían muchas gavetas también de mármol del mismo color gris...

Al llegar frente ha todas esas gavetas, comencé ha abrir algunas... Pero me quede muy extrañada, al no encontrar nada en ellas... Aunque ya yo sabía que eran para guardar cadáveres, como las que ya yo había visto antes en las bóvedas de los cementerios.

Así fui caminando por aquellos largos y amplios pasillos, hasta que comencé a ver personas de diferentes edades... Yo estaba sumamente aterrada, ya que todos caminaban como si fueran sonámbulos, o quizás como si estuvieran endrogados.¡No, lo sé!

¡También pude notar, que ellos no miraban hacia nada,ni para nadie... Solamente caminaban, quizás sin saber quienes eran, ni para donde iban ! Pero, hubo algo que me llamo más la atención y fue, que todos estaban vestidos de blanco... Parecía como si vistieran esos pijamas, que le ponen a los enfermos en los hospitales.

Mientras yo caminaba me preguntaba una y mil veces para mis adentros, que si era un edificio de gente adinerada... ¿Cómo podía ser, que yo lo veía todo de aquella forma? ¡En realidad, me parecía algo horrible... Pero, seguí caminando!

Entre las personas que veía caminando como somnámbulos, también habían otros hombres vestidos de blanco... Pero estos no parecían enfermos, sino que parecían como si fueran unos médicos.

Yo no sabia el porque, pero me daba la impresión de que eran guardianes que cuidaban a los que allí estaban, para mantenerlos en el estado en que se encontraban. ¡Bueno, esa fue la impresión que me dio al verlos!

¡Todos los hombres, me miraban caminar... Pero, no me decían nada! Era como si me hubieran tomado como una más entre las tantas mujeres, que se encontraban caminando en ese lugar.

Yo seguí caminando, por aquellos pasillos... ¡Aunque les juro, que me parecían interminables! De pronto vi una puerta, la cual abrí rápidamente sin que ellos se dieran cuenta...

Al pasar por esa puerta, me encontré en una sala inmensamente grande... ¡Oh, Dios Mio... No, no!!! Grite, desesperada... Ya que nunca me imagine, que ésta fuera más horrible a mi vista... Lo que hizo que todo mi cuerpo, se estremeciera de pavor.

Sí, mi estimado lector: Allí en el suelo, casi uno junto a otro... Habían personas también de diferentes edades, como si estuviesen enrolladas en sábanas blancas. Era, verdaderamente espantoso, ya que solo se les veía la cabeza, los ojos y las puntas de los dedos de las manos. ¡Dios, Mio! ¡No, no puede ser! Exclamé con terror.

¡Lo que allí había era algo horrible, espantoso! Era un cuarto inmenso, donde se veían a muchas personas moribundas con sus cuerpos magullados, sin atención, ni higiene de ninguna índole! Las sábanas que envolvían sus cuerpos, se notaban manchadas de excremento y de una sangraza que le salía de las llagas y la pudrición que iban adquiriendo, al no tener atención médica...

Todas aquellas personas se notaban, cómo si ya estuvieran en el puro hueso y pellejo... Era como si ya les quedara muy poco de vida por estar ahí tirados, sin alimentos, ni atención de ninguna clase...

¡Ellos me miraban, con los ojos muy triste y suplicantes... Cómo si estuvieran pidiéndome ayuda, por todo lo que les estaba sucediendo!

Yo los miraba con una inmensa lástima, pero a la vez horrorizada de verlos en tan desastrosas condiciones.

¡Yo seguí caminando entre ellos, sin saber que hacer! En ésta desesperación, me preguntada a mí misma: ¿Cómo podían permitir algo tan semejante, a lo que allí estaba viendo mis ojos? ¡Pero...Dios, mío! ¿Cómo no venia la policía o alguien que pudiera ayudar ha estos pobres infelices, que están muriendo aquí lentamente? ¡Ay... Dios, mío!!! Grité, casi enloquecida... ¡Pero, si casi todos son ancianos en sus últimos minutos de sus vidas y en unas condiciones horribles! ¡No, no... Qué horror, mi Dios!

Así, gritando llena de terror, llegue al lado de un hombre al cual se le notaba por encima de la sábana, como si le hubieran cortado un brazo ya que se veía todo completamente ensangrentado, y en un estado de putrefacción espantosa.

¡Sí, el olor que allí había era insoportable! ¡Era una vista completamente, escalofriante! ¡Todo esto era algo jamás imaginada, por ningún ser humano!

Yo seguía caminando entre ellos con desesperación, sin saber que hacer, ni que decir... Hasta que al fin pude llegar a la puerta, por la cual había entrado momentos antes y salí corriendo en busca de alguien que pudiera ayudarme a liberar a esas pobres personas... Pero al salir a los pasillos vi. a las mismas personas, que había visto anteriormente, caminando sin saber que caminaban!

También vi a los médicos, o guardianes, los cuales me miraban como si ya supieran que yo era una intrusa en ese lugar... Al yo notar sus miradas acusadoras, comencé ha correr desesperada por aquellos inmensos pasillos buscando la salida!

Mientras corría iba pensando, que yo tenia que encontrar a alguien que me ayudara y traer a la policía para que investigara lo que allí sucedía y dar rápida atención a todos los que allí se estaban muriendo.

Ya me sentía agotada, como si me fuera ha desfallecer...

Cuando al fin encontré la inmensa puerta por la cual yo había entrado, ha aquella horrible tumba de torturas... En ese momento, me sentía contenta de poder salir de allí y poder respirar un poco de aire puro...

Al llegar a la puerta, trate desesperadamente de abrirla pero no pude... ¡Tal parecía, como si estuviera sellada! Llena de terror, comencé a golpearla con todas mis fuerzas sin poder lograrlo...

En aquél momento, les aseguro que yo parecía una loca Gritando. ¡Oh, Dios! ¡Ayúdame... Por favor!

¡Si, yo gritaba... gritaba hasta qué sentí, que la voz se fue apagando lentamente en mi garganta y me quede completamente sin habla!

¡Así, en este horror y sin poder salir de aquél siniestro edificio... Me desperté, toda aterrorizada y bañada en sudor!

¡Tal parecía, que en vez de un sueño... Había sido, una horripilante realidad! ¡No... Dios, mío! ¡ Espero, que esto nunca le suceda a nadie!

Al despertar, en esta agonía...Me puse a escribir este sueño, para que no se me fuera a olvidar ningún detalle.

Bueno, les diré... Que a pesar de todo el horror, que sentí y viví en este sueño. Yo le pedí a Dios, desde ese momento... Que algún día me diera la oportunidad, de poder continuar el sueño. ¡Aunque, sea horrible!

Es posible que para ese entonces yo logre salir de aquél edificio y salvar a todos los que estaban allí entre aquellas paredes de mármol y sábanas blancas.

¡Sí... quizás pueda liberarlos de esos inhumanos, que los tenían en esas condiciones y puedan salvarse de estar en aquel siniestro edificio! No, pero ya han pasado muchos años de este sueño y no lo he vuelto a tener... Ni creo tenerlo en lo poco o mucho que me quede de vida...

Lo único que les puedo asegurar, es que este sueño fue el más espantoso de todos los que he tenido en todos mis años.

Gracias, por su atención.
Dios los bendiga siempre.
Autora: (de este sueño) Eva Soto



Todos me creyeron loca

Bueno, les diré que cuando trate de comentarlo entre mis amistades me creyeron loca...

Claro, que a mi no me importaron esos desagradables comentarios...

Lo que si yo le aseguro, es que ha pesar de todo el horror que sentí y viví... Yo le pedí a Dios, desde ese momento...Qué algún día, me de la oportunidad de poder continuar el sueño.

¡Aunque, sea horrible! Es posible, que pueda salir y salvar a todos los que estaban allí... Entre paredes de mármol y sábanas blancas! ¡Si, quizás si pueda liberarlos de esos inhumanos que los tenían en esas condiciones y puedan salvarse de estar en aquel siniestro edificio! Pero, no... Nunca más lo he vuelto a soñar, ni creo tenerlo en lo poco, o lo mucho, que me quede de vida...

Lo único que sí les puedo asegurar, es que este sueño... Fue el más espantoso de todos los que he tenido, en todo los años de mi vida...

Si, mi estimado lector... Este ha sido un sueño horroroso, el más espantoso que he tenido.

Sinceramente, desde California,
Eva Soto



                                             




© Brisa Diseños - Copyright, Septiembre 2002