Yo soy la mujer la que Dios escogió para parir, criar y defender, al hombre que hoy dice poseer las destrezas y el valor, para tomar las riendas de lo existente en torno a él. Yo soy la mujer, la que ama, la que llora, la que aguanta y no afloja a los fuertes quebrantos, soy la columna, soy la aurora soy la mujer, que anhelan tanto. Yo soy la mujer, con fuerza invisible, para enseñar destrezas, para ser orfebre de preciosas letras, para ser guerrera, y saber de fusiles, pero jamás insensible al dolor de la tierra. Yo soy la mujer, que entre pocas, no buena, porque quise vivir y mis alas batir entre nubes muy negras. Yo soy la mujer, la que suelen llamar, mujer de la noche porque doy en derroche, amor sin amar. Yo soy la mujer, que lucha con hombres, hombro a hombro carreras, lo mismo Doctor que enfermera, arquitecto, ingeniero y en deportes también puedo ser primera. Yo soy la mujer, hija, madre, y esposa, sandunguera y veleidosa, pero jamás dejaré de ser del mundo la rosa que Dios planto en el Edén... Autora: Carmen Flores 24-Febrero-03