Tengo pena en la carne, tengo la pena en el pelo, en los ojos, en la cara, en el andar y en el pecho. Soy toda pena, ¡qué pena! si de pena ¡muero! Todo un río de ansiedades, de llamadas, de desvelos, cerca de día mis pasos, seca de noche mi aliento... ¡Dios mío! ¿qué me pasa?... ¿dónde está la alegría, que yo siempre tengo?... ¡No vivo!... ¡no duermo!... siempre en silencio pensando... ¿por qué?... ¿por qué?... ¿Acaso no tienes tú, respuesta para este sufrimiento?... ¡Dime Señor, que todo lo sabes!... ¿dónde puedo encontrar la luz para aclarar este "misterio"?... ¡Tengo la pena metida en el alma, tanta ... tanta... que al resplandor de la luna, la noche yo le parezco! ¡Hay pena! ¡qué pena!... si yo por tu culpa, ¡muero! Autora: Maica


                          




© Brisa Diseños - Junio 2013