Todo el día sola, sin ilusión, se ha ido apagando mi corazón. ¡Hace ya tantos años, que ya ni recuerdo como empezó! Como todos los días regresas a casa, ahora ya no me regalas una flor. ¡Tu regalo es diferente, una paliza..., con amor. Seguido de un montón de besos y mil palabras de perdón! Más tarde en nuestro lecho, entre besos robados me dices: ¡yo te quiero! ¡no sé que me pasó! ¡te juro!... ¡Tú eres la culpable! yo sólo te demuestro mi amor. Y mis lágrimas se derraman por mi almohada, sin saber como escapar. Cuando le veo llorar siento pena por él. Incluso llegué a pensar... un enfermo debía ser. Él me quería tanto, ahora dice que más. Desde un tiempo acá una extraña sensación aflora en mí ¡irme lejos! pero... ¿A dónde? ¡no lo sé! Otro día más adornas tus besos con sangre. ¡Algo ha cambiado y comienzo a sentir... La suave brisa, de la muerte! Me dices que sin ti no soy nada... Me callo y me lo creo. Te acabo pidiendo perdón, de rodillas... ¡Cómo A mi Dios! Días sin poder ver a nadie, sin salir... Maquillo tus golpes de amor, cuanto miedo bajo aquel maquillaje. ¡Cuántas lágrimas... Cuánto dolor! Algunos ni se lo creen... ¡Pero si es encantador! Pero hoy has llegado a casa. ¡Hoy no vas a demostrarme tu... Sangriento Amor! Jamás volveré aceptar tus caricias. Nunca más tu perdón. Has conseguido apagar la luz de mi corazón, el cual se volverá a iluminar con el regalo de una flor. ¡Una flor dada en mi mano, de otra mano con amor! Luchemos, contra el maltrato de la mujer. ¡El primer paso, es la denuncia! Autora: LuZ EsQuIvEl


                   





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