Oscuro cielo en el que brilla una solitaria estrella la cuál he llamado a gritos, sólo deseo baje para entregarle mi corazón. Que se lo entregue a mi amado ya que no lo puedo hacer yo. Estrellita, dile que sin él no vivo... ¡Por favor, llévame contigo... nada hago aquí! Deseo verle, que me calme mi sufrir, saber como se encuentra allí... Saber si aún me sigue amando, o si se ha olvidado de mí. Estrellita, en tu solitaria noche acércale mi corazón. ¡Por favor, baja a buscarme, deseo irme toda yo! Mañana te esperaré en este mismo lugar, llevaré mi vestido blanco, su preferido, para que me lleves con mi amado. La gente murmura mirando al cielo, y así como cosa de brujería en esas noches de invierno; dos brillantes estrellas solitarias, vagan por el firmamento.
Autora: LUZ EsQuIvEl

                



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