Lloraba un pobre zorzal entre el ramal de un aliso. Le había pagado mal, la prenda que tanto quiso. Entre sollozos decía: ¿por qué… la vida es así? Tanto que yo la quería, en un día la perdí. Miró con tristeza al cielo jurando no más llorar. Decidió aliviar su duelo, con un hermoso trinar. Cantó con tal sentimiento, con sus ojos apretados, atrayendo con su acento, zorzales de todos lados. Callados lo acompañaron en su trinar sin igual. Al final todos cantaron, para su amigo zorzal. Dulce y fresca cual rocío surgió una voz quejumbrosa. Aquí estoy…, amado mío, para que me hagas tu esposa.
Derechos reservados
Autor: Eliseo León Pretell *poeta peruano “Ciudad Satelital” Houston Texas, E.E. U.U. E-mail: ellepre@yahoo.es

La poesía no debe ser una necesidad del escritor, sino una imperante necesidad de su alma.


          




© Brisa Diseños - Copyright, Febrero 2017