Al fin pude comprobar el color de la pobreza, al palparlo con tristeza negro pude imaginar, pero esta tarde al cruzar las calles de mi ciudad, he visto con claridad y por fin me convencí, son ámbar y carmesí sus colores de verdad. Saltó la necesidad tras el permisivo verde, vi al estómago que muerde con atroz ferocidad, niños con habilidad y un arrojo de pantera, limpian un auto cualquiera no hay tiempo para el antojo, ¡Es el ámbar! ¡Viene el rojo! el hambre los desespera. Como si la calle fuera la madre y padre a la vez, es este mundo al revés que a diario nos exaspera, vemos como degenera la niñez pobre y hambrienta, cara sucia, macilenta, harapientos y descalzos, luciendo entusiasmos falsos en su sonrisa sedienta. Es un deshonor y afrenta a la gente y su ciudad, sin embargo es la verdad de la sociedad sangrienta, del padre que no alimenta, de la madre libertina, de droga, sexo y cantina, calle, alcohol, tabaco y fiesta, es la más clara respuesta de la indigencia sentina. Por una escasa propina nos sorprenden de momento, pasando un paño mugriento a medias en cada esquina, nos ofrecen golosinas con su voz desafinada, chirrían su estrofa ensayada de algún tema picaresco, dándole un cuadro grotesco a nuestra plebe cansada. Otros con trapo y pomada van tanteando la vida, ofertando una pulida para la cena esperada, o talvez para esa ansiada "Jalada" de "Terokal" que los transporte al umbral de algún gozo delirante, raro sueño alucinante con su despertar fatal. Pasa el gobierno inmoral otro alcalde demagogo, cada día deja un "drogo" en el cieno mundanal, otro hogar hecho cendal cuantos niños más al vicio, echados al precipicio de la sucia calle oscura, perdidos en la basura sin frazada y sin hospicio. Hagamos el sacrificio de rescatar esas vidas, quien sabe no están perdidas regresémoslos al juicio, mientras veamos un indicio que abrigue alguna esperanza, nuestra pobreza si alcanza para otro pan en la mesa, Dios bendice con largueza si cumplimos su ordenanza. Autor: Eliseo León Pretell Houston Texas, EE UU E-mail: zorzal47@hotmail.com Derechos reservados