Cantando siempre cantando, iba la linda muchacha... En sus lindas y dulces melodías, había alegría y también sabor amargo, del llanto y el dolor que sentía... La linda muchacha, siempre reía... Pero en sus ojos grandes y profundos, se notaba la angustia que llevaba en su joven y pura alma buena, que nada a éste mundo le debía... Lindas y dulces melodías cantaba y nadie sabía donde las aprendía, si nunca con nadie hablaba... ¡No, a ella nadie la enseñaba, pero su corazón casi moría! Por eso cantaba esas bellas y dulces melodías, que de su alma salían sin que nadie le preguntara... ¿El por qué con tanto dolor, las cantaba? Así la linda muchacha iba por todas partes cantando aquellas lindas y dulces melodías.. Mientras la gente decía que era loca y se reían, sin saber ni preguntarle, lo que ella sentía... ¡Ahí va con sus locuras, cantando y cantando! Hasta que un triste día la encontraron sin vida, con un papel entre sus manos que decía: ¡Canto a la tristeza que dejó en mi corazón, un hombre cruel que jugó con mi amor! ¡Lloro en ese canto porque siento puro dolor, de todas mis angustias vividas! Sólo pido, que alguien las cante en mi partida. ¡Sí, ya me voy de ésta vida llena de dolor! ¡Canten, canten con amor... Mis dulces melodías! Autora: Evalyna


                   





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