Llega La Brisa por donde camino, sonriendo y sorprendida me dije: ¡No veo ni siento que sea el frío! ¿Dios mío... La Brisa de donde viene? De pronto sentí una voz divina, que hasta el corazón me llegó... ¡Me impactó su calidez y dulzura, pero no puede ser... a nadie veo! La Brisa seguía siempre llenándome de serenidad, alivio y frescura a mi alma... No... ya nada me preocupa, me dije: ¡Sí... yo presentía que La Brisa ya existía! ¡Nada... ya me quedé muy tranquila! y seguí por mi camino confiando que el Señor... desde el cielo me lo diría. ¡Qué amor y alegría mi corazón sintió! Pasó el tiempo y conocí, La Brisa... Su fragancia de amor, roció mi camino. Una maravilla de ángel sentía que venía, llenando de bendiciones este corazón mío. Por eso hoy, llena de confianza, digo: Gracias a La Brisa... yo me siento bendecida, Dios, desde España, su esencia me envió... Sé que está lejos, pero estoy agradecida. La Brisa, siempre entra en la mañana... Iluminando todo lo que está sombrío, me llena de esencia, frescura y alegría al sentirla cada día en el corazón mío. La Brisa, es una mujer sabia y amorosa... de raíces bendecida, aunque dolor siente... En mi corazón y pensamiento, su imagen está. Yo sé que Dios la ama y en ella, está presente. Para ti Brisita, de mi alma... Gracias, por tu ayuda, paciencia, amor y comprensión... Dios te bendiga. Autora: Evalyna

                        





Brisa Diseños - Copyright, Febrero 2012