Ingrata flor

En el huerto de mi casa, sembré una flor... La más bella y pura, que creo el Señor. Era rojo su color, y tersa como el terciopelo... Y así corrió mi imaginación: ¡Erguido es su tallo y sus hojas, no tiene comparación! Me sentí deslumbrado ante aquella hermosa flor, que yo había sembrado... Quizás, con tanto amor. ¡Bella, flor! dije yo... ¿Por qué me has fascinado, si yo sólo te he sembrado? ¿Será que te ha enviado el Señor? Flor de mi alegría, tú has dado vida y color a mi entristecido corazón.. ¡Cuánto mi ojos te han deseado, y hoy por fin has llegado! Flor de mi perfidia, fuiste sembrada sólo para darme dolor... Hoy me has clavado una espina y está sangrando mi corazón. Con el tiempo has crecido, me abandonaste sin pudor... Y hoy muero desangrado, sin tenerte amada flor. ¿Huerto de mi esperanza, flor roja de verde tallo... Como fuí terco y no supe que al crecer, te irías de mi lado? ¡Mañana será otro día, y para mi no saldrá el sol... Me quede sin alegría, me muero por su amor! Esta triste mi huerto, la flor ya me dejo y con ella va mi herida... ¡Nunca más sembraré de esa bella, pero...Ingrata flor! Autora: Evalyna

              

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