Estoy siempre aquí a tu espalda, recostada mi cabeza sobre tus hombros varoniles. Te siento muy atormentado, afligido, falto de calor y de amor. Por eso estoy aquí siempre a tu espalda, tratando de recoger todo el peso que llevas. ¡Quiero llenarte de mis caricias, para que te sientas amado... Y que en tu soledad, me recuerdes y llames! Quiero cargar con todos tus pesares, para que sientas alivio en tu corazón herido. Yo sufro tus tristezas, tus errores cometidos y nunca de ti me apartare ... Porque soy el Ángel, de tu Guarda. ¡No, no puedo verte en ese sufrimiento! Yo soy quien de verdad te ama, y quiero que sientas mi calor... Cuando de frío, estés temblando. No te abandonaré, ni un sólo momento... Te he entregado toda mi alma, porque soy... El Ángel de tu guarda. Autora: Evalyna

                     


Adaptación: © Brisa Diseños - 2010