La avecilla


Si a tu ventana ves llegar, Una avecilla extenuada casi agónica Y cansada de tanto volar y volar, No la vayas a azorar Acércale tu mejilla... Si ves sus ojitos que brillan, Es por quererte alcanzar... Dale un beso de amor filial, Es que soy yo, esa avecilla. Acaríciala hermanita Porque sus plumitas, Son pétalos de flor marchita... De cariño necesita, para poder vivir. Cuando no pueda resistir De la vida sus tormentos, Cuando le llegue el momento En paz pueda morir... Sumido en la soledad, Con la niebla de mis ojos, Sólo pienso en los abrojos. Del camino a la eternidad, Oigo un canto cucurrucucu Y no eres más que tú Convertida en paloma. Autor: Mi hermano Juan A. Soto