Tú, mi aurora... Tú, el primer beso del día... Tú, que me despiertas de mi sueño y me invitas a entrar en conciencia con la suavidad de tu tacto, estimulando entre otras cosas una infinita ternura. Tú, que provocas esa sonrisa durante todo el día... Tú, el crepúsculo más hermoso... Tú, la luz de mi dicha y llega la luna, me abrazas y despojas mi cansancio, me devuelves la energía. Y en la confusión de tu pelo y el mío, soy feliz... No quiero dormir, porque te añoro en mis sueños me vence la paz de tu amor y en el arrullo de tu respiración, todos mis sentidos descansan. Autora: Alicia Valdés Soto


                         




© Jim Warren
© Brisa Diseños - Copyright, Agosto 2012