Padre mío

¡Padre mío! Siempre he pedido al cielo, que me de la alegría y el consuelo de verte llegar a viejo... ¡No importaba los desvelos que tenga que pasar! Yo a tu lado siempre he de estar, acariciando tu pelo, que de plata se irá cubriendo, poniendo en tu rostro risueño, la bondad y la dulzura de tu amor. ¡Padre... yo con tu presencia me he de conformar! y cuando llegue el momento que tengas que partir... a Dios le voy a pedir, que llegue yo primero, para seguir a tu lado ¡porque yo, padre mío... sin ti vivir no quiero! Pero, ya te me fuiste al Cielo... desde entonces, no vivo... ¡padre, mío! Autora: Evalyna

              

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