¡Vengo de muy lejos, estoy cansado y adolorido! Pero aquí estoy, para darte mi mano... ¡Por favor, ábreme la puerta hermano! Ya sé que no me has llamado, pero quiero estar a tu lado... ¡Sé que me estás necesitando... escucha los latidos, de un Ser amado! Quiero brindarte mi hombro y llorar contigo si es necesario... crees que la pena es tu sufrimiento, pero sé que sólo es un dolor mal interpretado... He venido, para aliviar tu corazón herido... y aunque no quieras, a tu puerta estoy tocando. ¡No creas, que el dolor es sólo tuyo... Vengo a tu casa, para quitarte ese martirio! ¡Vamos, apóyate en mi hombro! ¿O prefieres, que te lleve cargado? ¡Por favor, ábreme que vengo de lejos y mis ojos, ya están llorando! Autora: Evalyna

                        




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