Muchas veces no sé que es lo que me pasa... quizás sea que muchos dejan de amar a Dios. Dicen, que sí lo aman porque van a la iglesia... también se ponen a orar en los días de Pascua, diciendo que estamos en la Semana Santa. Qué ironía Señor, que solo te recuerdan cuando en días como estos envían cosas para recordarte... ya me duele el corazón, casi dejo de respirar, pienso que tú das amor día a día y nunca te pones a contar los días, ni los meses, ni los años, que llevas detrás de todos nosotros, para que no haya odio, ni rencor, ni hagamos tanto mal... En el mundo suceden muchas cosas, que no puedo ni pensar en el desastre que se avecina y no quieren parar... mientras rezan en las iglesias donando dinero y cosas, para que ellos vivan mejor... y dicen, que siempre han de amar al Señor. Corre la sangre de los que se dicen ser cristianos, católicos, musulmanes... cuantos nombres de religiones, salen de sus bocas, dictados por sus cerebros maltrechos, llenos de envidia, rencor y desamor, queriendo hacer ver lo contrario de lo que hacen los buenos humanos. ¿Cómo acabará el mundo, no lo quieren creer...? mejor sería que callen esos que predican sin sentir, quien es el verdadero Señor, que lo da todo sin mirar, ni escuchar lo que dicen en esas oraciones, ni lo que el pensamiento les lleva a cometer... son tantas cosas indignas del ser humano, que Dios nunca puso en esos corruptos cerebros. Religiones, políticas, de esos santos, que se visten y dicen, ofreciendo palabras que jamás cumplen... pueblos sumisos de un gran santo, que puso el hombre vistiéndolos de Rey... No hay respeto y se creen saber, mientras el pobre muere sin comprender el por qué se visten de santos y mueren muchos pueblos de hambre, sin darles de comer... Miles de iglesias, pastores, curas, santos, que visten como si fueran los mejores, duermen y comen, como si fueran hijos de un rey... Ya no digan ni pidan que es la hora de hacer oraciones... mejor den de comer y un techo bajo esas iglesias que Dios, no les mandó hacer para que ustedes vivan engañando y robando esos ignorantes, que se creen el todo saber. Adultos, jóvenes, mujeres y niños, mueren a diario mientras que los que dicen creer en Dios, no les importe un rábano lo que hagan los malévolos, insanos, mediocres creyentes, que creen ser el verdadero Rey... Cristo Jesús. Él, solo lleva cubriendo su adolorido cuerpo, con un manto blanco sin riquezas, ni comiendo manjares deliciosos, bebiendo del mejor vino, ni durmiendo en sábanas de seda... Nuestro Señor, lo da todo a los que de verdad, están necesitados... Esos que se dicen humanos y creyentes, roban todo a como de lugar, para ellos vivir bien y predicar lo que no sienten... La palabra verdadera de Dios, nadie se la ha puesto a esos oradores tan creyentes, pero sin corazón. Yo lo miro en todas partes no hay ni un solo rincón, que se vea limpio de pecado... si lo pensaran mejor, el mundo sería el paraíso, que construyó con tanto amor, el Señor. No me hablen de oraciones, ni de iglesias, ni de eso papas, ni religiones, ni curas, ni pastores... Háblenme de amor y ayuda al que sufre una condición de enfermedad, hambre y miseria... ayuden al que le pide un bocado, una cobija para taparse de ese frío desgarrador, den de comer por favor... ¡dejen un poco esas falsas religiones amando, de verdad, al Señor! No crean que miento, no soy religiosa, ni me creo una sabia, ni santa... yo veo no solamente con los ojos, veo con el corazón abierto el dolor del que sufre la pobreza, pasando hambre y muchísimas necesidades, que no mandó el Señor... Desde niña los he visto y el corazón lo he sentido herido, porque sé que nunca cumplen lo que dicen y ofrecen esos, que practican religiones y política del hombre. Sí, yo si siento dolor por los pobres... pero también siento dolor por la traición del hombre, hacia el Señor... Autora: Evalyna


                  




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