Muchos me han preguntado, el por qué nos buscamos detrás de esta pantalla sin siquiera conocernos? Si nos pusiéramos las manos en el corazón Quizás entenderíamos, que esta pregunta es sin razón... Todos sabemos que somos hijos de un Señor, que nos dio un pedazo de su corazón, para siempre amarnos, sin importarnos de nuestra piel el color, ni el tiempo, ni la distancia, para poder amarnos. El señor nos dio colores hermosos, sobre la tierra... en árboles, en arbustos, en humanos, en animales, en el cielo poniendo arco iris de bellos colores. Todo para hacernos felices y nos amáramos, sin tenernos que mirar el rostro unos a otros. El corazón da latidos y es por amor, Cuan grande y hermoso es el mundo, que surtió sus colores bendecidos por todo el Universo. No hubo error, ni pensó que tenía que hacer mención del amor que se siente en el corazón... Pon tu mano en medio del pecho, para que sientas los latidos y pregúntate... Cuantos pudieras amar, en cada minuto de latidos que sientes, cuando palpita tu corazón? Pregúntate a ti mismo la distancia, el tiempo el lugar, La cantidad de humanos, que como tú viven distantes, en todo este hermoso mundo que el Señor creó, con tanto amor para todos por igual, Sobra mucha tierra, llena de los mismos árboles y colores... De humanos hechos para amarse sin rencores, ni odio, Sin criticar quien será, ni si tiene más, o tiene menos, Si su piel brilla de negro, o es blanco, o amarillo, Si es feo, o lindo, si es perfecto, o no tiene sentido... Si tiene educación, o nadie le dio tiempo para haber aprendido la buena educación, que tú dices haber tenido... ...Solo pregúntale si su corazón siente el mismo latido, que sientes en tu corazón. Pregúntales a esos humanos, que te dicen son amigos, o desean tu amistad y después ni se acuerdan, sin ser irresponsables de lo que el señor les dió, solo desean tomarte como un juego, para pasar el tiempo... Pero no te importe si algunos no piensan, que el Señor les mira, sabiendo la injusticia y el dolor, que ese alguien te brinda.... Ámalos, son tus hermanos, quizás hasta sean del color que brilla, ni les preguntes nunca si te pueden amar, solo tócate el corazón, Así sabrás cuantos latidos te da el corazón y dale gracias al Señor, por dejarte conocerlos aunque sea, a traves de un monitor... Esta es la razón de que el Señor, te dió un pedazo de su corazón... Para amar sin distinción y si te dejan de amar, ni preguntes su color. Ni le digas que fue ingrato, quién sabe por qué razón... Solo siéntelo y di, que tu amor sí fue sincero, al sentirlo en tu corazón. Así el Señor te ama, sin preguntar la diferencia del color, ni la distancia que hay para que tenga latidos su corazón... Vive siempre pensando que en el tuyo latirá con el mismo amor. que te dio el Señor al nacer, y que así has crecido, teniendo dentro de tu pecho un pedazo de su corazón. Bendícelos, fue un buen motivo el haberlos conocido. Dale gracias al Señor, por haber vivido y haber conocido.... a los que te han dicho que son tus amigos, sin haberlo sentido. Autora: Evalyna


                 




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